
Blanco y roble
Proyecto 11 · Madrid · Barrio del Pilar
Una cocina que se ordena por proporción y no por contraste. Todo el programa se apoya en un frente blanco continuo y la isla, en piedra clara, fija la medida del espacio. Un único punto de roble, iluminado, evita que el conjunto resulte plano.
El lugar

La estancia es amplia y recibe luz por un frente acristalado abierto a la ciudad.
La familia pedía una cocina abierta al salón, con sitio para desayunar y sin aparatos a la vista.
La posición de las instalaciones y de los huecos existentes se mantuvo, lo que fijó la línea de trabajo contra el muro.
El proyecto

Un frente blanco continuo, de puertas enmarcadas y tiradores oscuros, que se lee como un solo plano y absorbe hornos y almacenamiento.
La isla se dimensiona con la piedra clara y se separa del frente lo justo para que dos personas trabajen sin cruzarse.
Una hornacina de roble con luz vertical interrumpe el blanco en un solo punto: es el único acento cálido del proyecto.
Galería de Blanco y roble




Materiales
Criterio material

Piedra clara veteada Encimera e isla comparten una superficie clara de grano muy tenue. Devuelve la luz sin brillo y mantiene el conjunto en un solo tono.

Frente blanco enmarcado Puertas de marco fino en blanco mate. El relieve es mínimo, suficiente para que la luz rasante dibuje la retícula del frente.

Roble natural Reservado al interior de la hornacina, donde una línea de luz vertical lo recorre de arriba abajo.

Metal negro Tiradores de metal negro mate, la única línea oscura del conjunto. Ordenan el frente y fijan la escala de la carpintería.
Paleta cromática

Piedra clara veteada
Frente blanco enmarcado
Roble natural
Detalles
Encuentros y cantos

Hornacina de roble con línea de luz vertical embutida y encimera de madera

Grifería negra sobre el fregadero enrasado y el frontal de piedra clara veteada
Plano
Planta y distribución

Una pieza central con zona de cocción organiza la estancia y define dos recorridos paralelos. A un lado, una banda de columnas ocupa el muro; al otro, el frente acompaña el paso hasta el fondo, donde la planta se abre en dos accesos.
