
Refugio urbano
Proyecto 17 · Madrid, Arganzuela
Una cocina de ciudad donde el espacio es escaso, pero no se renuncia a la calidez. Los frentes gris verdoso templan el conjunto, el roble aporta materia y la encimera blanca veteada concentra la luz. Cada metro está pensado dos veces: la estantería de madera ordena el día a día —café, tazas, vasos— todo a la vista y en su sitio.
El proyecto

Concentrar el color en los frentes bajos —gris verdoso mate— y dejar los altos en roble para que la madera dé escala y calidez sin pesar.
La encimera y el salpicadero comparten la misma superficie blanca vetada: una sola pieza que sube por el paramento y elimina la junta.
La estantería de madera abierta ordena lo cotidiano a la vista. No es decoración: es uso organizado.
Galería de Refugio urbano






Materiales
Criterio material

Frente gris verdoso mate Los módulos bajos se resuelven en un gris verdoso mate, sin tiradores. El color templa el conjunto sin competir con la madera.

Encimera blanca vetada Una superficie clara de veta suave corona la encimera y sube por el salpicadero sin junta. Concentra la luz y facilita el trabajo.

Roble Los frentes altos y la estantería se resuelven en roble. La madera da calidez y escala sin añadir peso visual al conjunto.

Estantería abierta Una estantería de madera organiza lo cotidiano a la vista: tazas, vasos, botellas. No decora: ordena el uso de cada día.
Paleta cromática

Lacado gris verdoso mate
Roble natural
Porcelánico blanco vetado
Grifería negra
Plano
Planta y distribución

La planta resuelve una cocina estrecha con un solo frente de trabajo continuo bajo el muro, la columna de almacenaje en el extremo y una mesa de apoyo en el lado opuesto. El recorrido queda libre de lado a lado.
